Poco a poco la vivienda sustentable en nuestro país comienza abrirse camino, ya que de acuerdo a los especialistas del sector inmobiliario, existen aproximadamente 50,000 viviendas de este tipo en toda la República Mexicana, muy por debajo de la vivienda nueva y usada.
En cuanto a las diferencias que podemos encontrar entre una vivienda sustentable y una común y corriente, encontramos las siguientes:
Disminución en la emisiones CO2, utilización de blocks térmicos que conservan el calor o aportan un ambiente más fresco, focos ahorradores de energía, recolección de aguas de lluvias y aguas negras para hacerlas no potables para fines de riego, cambiar WC por cajas de 4 litros, utilizar pinturas anti reflejantes, utilización de celdas solares para calentar agua, separación de basura orgánica e inorgánica.
Y en cuanto a costos, una vivienda sustentable puede ser entre un 25% y un 40% más cara por el tipo de materiales e instalaciones específicas. El ahorro se da en los costos de mantenimiento que en promedio es de un 25% mensual (por consumo de luz, gas, agua).
Aún no podemos hablar de que haya una cultura de vivienda sustentable en México, ya que primero es necesario contar con la infraestructura necesaria para poder edificar este tipo de viviendas.












