Se conoce como “energías limpias” a aquellas energías renovables que no contaminan, es decir, todas las fuentes energéticas que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, unas por la inmensa cantidad de energía que contienen, y otras porque son capaces de regenerarse por medios naturales y NO generan residuos.
El consumo de energía es uno de los grandes medidores del progreso y bienestar de una sociedad. El concepto de “crisis energética” aparece cuando las fuentes de energía de las que se abastece la sociedad se agotan. Un modelo económico como el actual, cuyo funcionamiento depende de un continuo crecimiento, exige también una demanda igualmente creciente de energía.
Ante esta problemática añdiendo la preocupación actual por la preservación del medio ambiente, la tecnología para la captación de las energías limpias se encuentran en pleno desarrollo, siendo las más importantes:
- La energía geotérmica, que utiliza el calor interno de nuestro planeta.
- La energía eólica, que capta la fuerza del viento.
- La energía hidroeléctrica, que utiliza la energía sinetica del agua.
- Y la energía solar, frecuentemente utilizada para calentadores solares de agua o producción de energía eléctrica.













