Los “bonos de carbono” son un mecanismo que nacieron al amparo del protocolo de Kyoto, el cual obliga a que los países desarrollados a que reduzcan sus Gases Efecto Invernadero (GEI), causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero).
En un esfuerzo por reducir las emisiones que provocan el cambio climático en el planeta, los principales países industrializados, a excepción de Estados Unidos, han establecido un acuerdo con metas cuantificadas de reducción de gases de efecto invernadero (GEI).













