Los “bonos de carbono” son un mecanismo que nacieron al amparo del protocolo de Kyoto, el cual obliga a que los países desarrollados a que reduzcan sus Gases Efecto Invernadero (GEI), causantes del calentamiento global o efecto invernadero (GEI o gases de efecto invernadero).
En un esfuerzo por reducir las emisiones que provocan el cambio climático en el planeta, los principales países industrializados, a excepción de Estados Unidos, han establecido un acuerdo con metas cuantificadas de reducción de gases de efecto invernadero (GEI).
Las reducciones de emisiones de GEI se miden en toneladas de CO2 equivalente, y se traducen en Certificados de Emisiones Reducidas (CER). Un CER equivale a una tonelada de CO2 que se deja de emitir a la atmósfera, y puede ser vendido en el mercado de carbono a países industrializados, de acuerdo a la nomenclatura del protocolo de Kyoto.
Para cumplir con sus metas de reducción de emisiones, los países desarrollados pueden financiar proyectos de captura o abatimiento de estos gases en otras naciones, principalmente en vías de desarrollo, acreditando tales disminuciones como si hubiesen sido hechas en su propio territorio.
Los proyectos que pueden aplicar a una certificación son, por ejemplo, generación de energía renovable, mejoramiento de eficiencia energética de procesos, forestación, limpieza de lagos y ríos, etc.
El sistema ofrece incentivos económicos para que empresas privadas contribuyan a la mejora de la calidad ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos productivos, considerando el derecho a emitir CO2 como un bien canjeable y con un precio establecido en el mercado. Un bono de carbono representa el derecho a emitir una tonelada de dióxido de carbono, haciendo pagar a las empresas que emiten más de lo permitido, beneficiando a las empresas que no emiten o disminuyen la emisión.
Se puede decir que existen “varios tipos” de bonos de carbono, dependiendo de la forma en que éstos fueron generados:
• Certificados de Reducción de Emisiones (CERs)
• Montos Asignados Anualmente (AAUs)
• Unidades de Reducción de Emisiones (ERUs)
• Unidades de Remoción de Emisiones (RMUs)
Existen diferentes esquemas para el comercio de los bonos y sitios del mundo donde se pueden comprar y vender a diferentes precios por cada tonelada de CO2. Por ejemplo:
• Chicago Climate Exchange: en operación desde diciembre del 2003; el precio ha fluctuado desde $0.90 hasta los $2.10 dólares por tonelada de CO2 (datos a junio de 2005).
• European Climate Exchange Carbon: en operación desde abril del 2005; el precio ha fluctuado entre $6.40 y $19.70 euros por tonelada de CO2 (datos a junio de 2005).
Sin embargo, los críticos del sistema de venta de bonos o permisos de emisión, argumentan que la implementación de estos mecanismos tendientes a reducir las emisiones de CO2 no tendrá el efecto deseado de reducir la concentración de CO2 en la atmósfera, como tampoco de reducir o retardar la subida de la temperatura.
El mercado de carbono se viene desarrollando a nivel mundial desde 1996, pero sólo en los últimos años adquirió mayor fuerza. Se estima que sólo en el año 2002 se transaron bonos equivalentes a 70 millones de toneladas.














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